martes, 1 de octubre de 2013

LAS RECETAS DE LA BIBLIOTECA DE SABORES

Una biblioteca debería tener libros pero, ¿y una de sabores?

¿Sabores?

Me lo estaba preguntando cuando se me ocurrió una idea. Pensé que ya que conozco a escritores, muchos, podría pedirles que compartieran una receta conmigo, en este espacio, algo que esté a caballo entre lo culinario y lo literario, que tenga que ver con su manera de narrar o con su obra de algún modo.

Como no sé estarme quieta ya he abierto la veda y he empezado a alistar autores para que nos cuenten, cada uno con su estilo, cómo cocinan tal o cual plato, que puede ser real o de su absoluta invención.

Sé que una de las cosas de las que carecemos todos es de tiempo así que nos lo vamos a ir tomando con relativa calma, iremos soltando las propuestas despacio, para que podamos saborearlas juntos.

Y además, como este blog es mío y puedo hacer lo que quiera, recordando la etiqueta que le asigné a mi receta del otro día (una H, porque era helado) he pensado que a cada autor que se pase por aquí le voy a asignar una diferente. 

Serán como los sillones de la Academia de la Lengua J

No sé cómo resultará la idea pero yo estoy emocionada.

¿Listos para la siguiente receta?


Vendrá de la mano de…


Mel Caran.

2 comentarios:

  1. Me parece una idea muy divertida y, si encima, regalas sillones y letras...

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  2. ¡Una es para ti, Angels! La que mejor se adapte. Las vas probando y eliges que de momento sólo se han pedido la C y yo tengo la H.

    ¡Besotes!

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