lunes, 25 de noviembre de 2013

PECHUGA DE POLLO CON NATA Y LA RECETA DE UNA NOVELA HISTÓRICA: RICARDO A. FERNÁNDEZ.


El autor de hoy es segoviano, de La Granja de San Ildefonso. Le conocí en un mercadillo medieval, disfrazado, detrás de un puesto en el que, en lugar de los tradicionales objetos de artesanía, ofrecía sus libros. Me puse a hablar con él y enseguida descubrí alguien con mis mismas inquietudes. No sé cómo pasó, pero en un rato nos habíamos intercambiado libros y a partir de ese día surgió una amistad muy bonita que espero conservar siempre.

El hijo del herrador, la novela que me regaló, me encantó (hoy está muy bien situada en Amazon). Enseguida hice una reseña en el blog (El espejo de la entrada) y al crear este otro blog pensé que él tenía que estar conmigo. Le pedí una receta y él, amablemente, me ha enviado una de pechuga de pollo sencillísima pero después… ¿os habéis preguntado alguna vez cuáles son los ingredientes de una novela? Ricardo se ha puesto a pensar y creo que da en el clavo.

¿Vamos a por las pechugas?



Ingredientes:

-Dos pechugas de pollo hechas filetes
-Una cebolla grande
-Dos dientes de ajo
-Nata para cocinar
-Un puñado de nueces peladas
-Una lata de champiñones en rodajas
-Aceite de oliva y sal al gusto

Elaboración y desenlace:

Pochar la cebolla picada con el ajito y reservar. Sofreír un poco los champiñones con las nueces y añadir al sofrito de ajo y cebolla. En una sartén con poco aceite, marcar las pechugas. Una vez tenemos esto podemos hacer dos cosas: colocar las pechugas en una fuente, poner por encima ajos, cebollas y champiñones y añadir la nata, metiéndolo en el horno a temperatura suave durante quince minutos o dejarlo cocer MUY despacito unos 15 minutos, en la sartén.
Para desgustarlo con placer, es buena idea añadir un buen vino y una grata compañía.
Fácil, rápido y rrrrrrrrrriiiiiiiicoooooo!!!!!

Y ahora, lo prometido…

Receta de una novela

Partiendo de unos ingredientes nada originales, se puede crear un buen plato literario-culinario, muy bien documentado históricamente, aunque este hecho pasa desapercibido por no sobrarle ninguno de los datos que proporciona, todo está dosificado en su justa medida para la creación de un plato a la altura de los más exigentes comensales, pero a la vez de ligera digestión.

Ingredientes:

1.- Un reino que se debate entre la supervivencia y la extinción, una ciudad milenaria asediada por sus enemigos de fuera y de dentro: Segovia

2.- Una época apasionante, envuelta en las brumas de la historia, la Edad Media en que la vida y la muerte conviven mano a mano y se miran a la cara cada día.

3.- El hijo de un herrero, que conoce los movimientos de la vida, desde su humilde cuna en su villa, hasta los castillos y palacios de los reinos peninsulares y  francos. Un corazón noble escondido detrás de su pecho y siempre en busca del bien.

4.- Un amor entre un cristiano y una musulmana que va contra la lógica, que desafía a sus protagonistas y que pone en jaque la moral y desafía una palabra dada en el pasado...

5.- Un camino legendario en plena Edad Media con sus terribles peligros, con sus impresionantes enseñanzas y con su premio final: Compostela.

6.- La preparación y desenlace de la mayor y más sangrienta batalla de toda la Edad Media española: La batalla de las Navas de Tolosa.

7.- Una buena ración de acción, amor, aventuras, batallas viajes, maldad, un pellizco de conspiraciones y traiciones, y envidias a discreción.

 8.- Personajes históricos de renombre que le dan a la historia un punto de anclaje: Alfonso VIII de Castilla su esposa Leonor Plantagenet, Rodrigo XIménez de Rada, arzobispo de Toledo, Abu, Yusuf al-Mansur, emir de los almohades…

Modo de preparación:

Mezcla los ingredientes a tu gusto, de la forma que creas más conveniente. En un lugar tranquilo, donde tu imaginación pueda viajar, sin impedimentos ni problemas al pasado, da vida a unas ciudades que podrás visitar de nuevo en el presente descubriendo que muchos de los lugares nombrados en la novela siguen en pie. Puebla sus callejas hombres y mujeres de ropas desgastadas, de pillos, judíos, caballeros, mercaderes…

Da luz a una época que mucha de la gente piensa que es oscura, recorre sus iglesias policromadas, sus murallas con sus severos horarios, visita Castilla, Aragón, León, al-Andalus, Galicia Francia. Conoce el honor, el valor, el peso de la palabra dada, la amistad. Sazónalo despacio en tu mente y déjalo reposar hasta el día siguiente, en que retomarás de nuevo sus páginas  sus historias de la historia,  te atraparán sin remedio
El resultado es una novela fascinante en la que el medievo tiene un protagonismo absoluto, sus costumbres, supersticiones, batallas, miedos, un mundo fascinante que alimenta nuestra imaginación desde que somos niños.

Por si os queda alguna duda, os dejo la sinopsis.


La España medieval sirve como escenario a esta historia de conflictos personales que se engarzan hábilmente con los de Estado. La sociedad segoviana aparece retratada como un microcosmos en el que los odios y venganzas entre vecinos, las intrigas para alcanzar el poder local y las desgracias personales son espejo de lo que sucede en los distintos reinos. Los caprichos del destino llevan al humilde hijo de un herrador de Segovia a conocer de cerca los vaivenes de la política de los distintos reinos peninsulares. Un buen día recibe el encargo de servir al Obispo de Osma y esto marcará para siempre su existencia. El protagonista recorrerá a partir de entonces la geografía peninsular e irá mostrando al lector un cuadro muy completo de su época con una perspectiva propia: convive con musulmanes en Córdoba, realiza el Camino de Santiago, participa en la construcción de una catedral, toma parte en batallas... Un rico mosaico de experiencias y sentimientos elaborado con la técnica del que sabe ver más allá de lo transmitido a través de las crónicas.

El hijo del Herrador, te descubrirá muchas cosas que desconoces sobre aquella apasionante época y te dejará un muy, muy buen sabor de boca. ¡¡¡que os sepa muy rico y os aproveche!!!


Si quieres conocer un poco más al autor, Ricardo A. Fernández, te recomiendo un paseo por su blog, y si quieres conocerle en persona, quizá, como me pasó a mí, te lo puedas encontrar en un mercadillo medieval, disfrazado de época, con su tenderete de libros.
En él no solo encontrarás El hijo del herrador, sino también su segunda novela, también disponible en Amazon, Lágrimas por Qurtuba, en la que el protagonista es Abdul al-Rashid, un personaje que aparecía ya en El hijo del herrador.
Ricardo es una persona muy accesible, si quieres preguntarle algo, te deja un correo de contacto:             elhijodelherrador@gmail.com


El próximo autor invitado será...

3 comentarios:

  1. Pues ambas recetas prometen. Para la primera, me pido el horno, que me gustan más asadas que cocidas. Para la segunda, me pido el sofá y unas horas de soledad para disfrutarla bien. Y tendré en cuenta esa segunda novela, que mi Córdoba y sus historia me tira, la sangre patriota, supongo, jaja.
    Un beso!

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  2. Se pueden hacer en el horno perfectamente. El resultado es también espectacular.

    Yo que las he leído no sabría qué decirte. El capítulo del camino de Santiago me tiene enamorada.

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  3. ¡Hola!
    Somos los administradores del blog Baúl del Castillo. Hace unos días nos concedieron el premio Liebster Award, por lo cual podemos otorgárselo a otros once blogs. Tu trabajo nos ha parecido una iniciativa original y bastante buena, y debido a nuestro interés en tus contenidos, hemos decidido que seas uno de ellos. Pásate por nuestra entrada para saber más sobre el asunto:

    http://bauldelcastillo.blogspot.com.es/2013/11/noticias-proximamente-en-bdc.html#more

    Enhorabuena, sigue mejorando y esperamos que te guste este reconocimiento :)

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